Aerotermia de alta temperatura: cuándo hace falta y qué equipos la dan
Qué es una bomba de calor de alta temperatura, hasta qué grados llega, qué marcas la fabrican y en qué casos evita cambiar los radiadores de casa.

La aerotermia rinde mejor cuanto menos tiene que calentar el agua. El problema aparece en las viviendas que ya tienen una instalación pensada para una caldera: radiadores dimensionados para trabajar a 70 °C y una red de tuberías que no se puede tocar sin levantar media casa. Ahí es donde entran los equipos de alta temperatura.
Qué se considera alta temperatura
En calefacción por agua se habla de tres rangos de impulsión:
| Rango | Temperatura del agua | Emisor típico | SCOP orientativo |
|---|---|---|---|
| Baja | 30 – 40 °C | Suelo radiante | 4,2 – 4,8 |
| Media | 45 – 55 °C | Radiadores de baja temperatura, fancoils | 3,2 – 3,9 |
| Alta | 60 – 75 °C | Radiadores de hierro fundido o de chapa antiguos | 2,4 – 3,0 |
Una bomba de calor convencional de R-32 llega sin dificultad a la franja media. A partir de 55 °C empieza a sufrir: baja el rendimiento, sube el consumo y en algunos modelos entra la resistencia eléctrica de apoyo, que es exactamente lo que se quería evitar.
Los equipos de alta temperatura resuelven eso con un refrigerante distinto. El R-290, que es propano, permite alcanzar 70–75 °C con un solo compresor y mantener un rendimiento aceptable incluso con la temperatura exterior bajo cero. Es la tecnología que ha desplazado a los antiguos sistemas en cascada de dos circuitos, más caros y más complejos de mantener.
Cuándo la necesitas de verdad
No todas las viviendas con radiadores necesitan alta temperatura. La pregunta correcta no es qué radiadores tienes, sino a qué temperatura mínima consiguen calentar tu casa el día más frío del año.
Sí la necesitas si la vivienda tiene radiadores de hierro fundido antiguos, mal aislamiento, ventanas de una sola hoja o una superficie de emisión claramente escasa para las estancias. También si el edificio está protegido y no se pueden cambiar los emisores.
No la necesitas si la casa está razonablemente aislada, si los radiadores son de chapa o de aluminio con superficie generosa, o si estás en obra nueva. En esos casos, un equipo de media temperatura bien dimensionado cubre el invierno con agua a 45–50 °C y gasta un 30 % menos.
Hay un camino intermedio que suele ser el más rentable: mantener el equipo de media temperatura y sustituir solo los cuatro o cinco radiadores que se quedan cortos, normalmente los de las estancias más frías. Cada radiador de baja temperatura instalado ronda los 150–350 €, y cambiar cinco cuesta menos que el sobreprecio de un equipo de alta temperatura. Los criterios de cálculo están en la guía de aerotermia con radiadores.
Qué marcas la fabrican
El R-290 dejó de ser una rareza a partir de 2023 y hoy está en la gama principal de casi todos los fabricantes que venden en España. Suele identificarse en el nombre comercial con las siglas del refrigerante o con apellidos del tipo HT, High Temperature o Plus.
Antes de comprar, conviene comprobar tres cosas en la ficha técnica y no en el folleto:
- La temperatura máxima de impulsión con la exterior a -7 °C, no a 7 °C. La diferencia entre ambas cifras suele ser de 10 grados largos.
- El SCOP declarado para aplicación de alta temperatura (55 °C), que es el ensayo normalizado comparable entre marcas.
- Si la temperatura máxima se alcanza con compresor o con resistencia. Algunos equipos anuncian 70 °C que en realidad son 55 °C de bomba de calor más 15 °C de apoyo eléctrico.
El repaso marca por marca, con gamas y refrigerantes, está en la guía de mejores marcas de aerotermia.
El coste real de trabajar caliente
Es la parte que rara vez aparece en el argumentario comercial. Cada 5 °C de más en la impulsión se llevan alrededor de un 10 % del rendimiento. Un equipo que da un SCOP de 4,2 a 35 °C se queda en torno a 2,8 cuando trabaja a 65 °C.
Traducido a factura, en una vivienda de 150 m² en zona D con una demanda anual de 12.000 kWh térmicos:
- A 35 °C con suelo radiante: unos 2.850 kWh eléctricos al año.
- A 50 °C con radiadores de baja temperatura: unos 3.500 kWh.
- A 65 °C con radiadores antiguos: unos 4.300 kWh.
Con la electricidad a 0,17 €/kWh, la diferencia entre el primer caso y el último son unos 245 € al año. En veinte años de vida del equipo, cerca de 5.000 €. Ese número es el que hay que poner al lado del coste de cambiar emisores antes de decidir.
Y una recomendación práctica: aunque el equipo llegue a 75 °C, no lo dejes ahí. Configura la curva de calefacción para que la impulsión suba solo cuando aprieta el frío y baje el resto del invierno, que son la mayoría de los días. Un equipo de alta temperatura bien regulado trabaja a 45 °C en noviembre y solo pide 65 °C en las dos semanas peores del año. Si tu instalador te lo deja fijo a 65 °C todo el invierno, está tirando el ahorro por la ventana.
Alta temperatura y agua caliente sanitaria
Hay un uso donde la alta temperatura sí aporta siempre: el agua caliente sanitaria. Un equipo capaz de llevar el depósito a 60–65 °C sin resistencia hace los ciclos antilegionela con la bomba de calor y no con apoyo eléctrico, que es donde se va buena parte del consumo en los equipos convencionales. En viviendas con mucho consumo de agua caliente eso solo ya justifica parte del sobreprecio. El detalle está en la guía de aerotermia para agua caliente sanitaria.
Preguntas frecuentes
¿Hasta cuántos grados llega una aerotermia de alta temperatura?
Los equipos con refrigerante R-290 alcanzan 70–75 °C de impulsión manteniendo el rendimiento incluso con la temperatura exterior bajo cero. Los de R-32 se quedan en 55–60 °C, y a partir de 55 °C su rendimiento cae de forma notable. Los antiguos sistemas en cascada llegaban a 80 °C a costa de un consumo alto.
¿Merece la pena la aerotermia de alta temperatura?
Compensa cuando cambiar los radiadores costaría más que la diferencia de precio del equipo, algo habitual en viviendas antiguas con muchos radiadores de hierro fundido. Si la casa admite radiadores de baja temperatura o suelo radiante, sale mejor invertir en el emisor: gastarás menos cada año durante veinte años.
¿Cuánto más cara es una bomba de calor de alta temperatura?
Entre 1.500 y 3.000 € más que un equipo equivalente de R-32 en la misma potencia. La diferencia se ha reducido bastante desde 2023, cuando el R-290 dejó de ser una rareza y entró en las gamas principales de casi todos los fabricantes.
¿La alta temperatura consume mucho más?
Sí, y ese es el punto que se suele ocultar. Cada 5 °C de más en la impulsión cuestan en torno a un 10 % de rendimiento. Un equipo trabajando a 65 °C puede quedarse en un SCOP de 2,6–3,0 frente al 4,5 de una instalación con suelo radiante. Sigue siendo mejor que una caldera, pero el ahorro es la mitad.

