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Aerotermia Madsan
8 min de lectura

Aerotermia y aire acondicionado: qué los diferencia y cuál te conviene

Si la aerotermia da frío, en qué se diferencia de un aire acondicionado y cuándo compensa cada sistema. Comparativa de coste, confort y consumo en verano.

Bomba de calor aerotérmica y aire acondicionado en una vivienda contemporánea

La pregunta llega casi siempre igual: si la aerotermia también enfría, ¿para qué quiero un aire acondicionado? La respuesta corta es que depende del emisor. La larga es que son dos formas distintas de repartir el trabajo de la misma máquina.

Las dos son bombas de calor

Un aire acondicionado moderno y un equipo de aerotermia comparten el mismo principio: un compresor, un refrigerante y un ciclo que se puede invertir. Los dos extraen energía del aire exterior, y los dos la mueven en lugar de generarla. Por eso ambos consiguen rendimientos por encima del 100 %.

La diferencia está en el destino. El aire acondicionado es un equipo aire-aire: enfría o calienta directamente el aire de la habitación donde está colgado. La aerotermia es aire-agua: trata un circuito de agua que después reparte esa energía por toda la casa y que además llena el depósito de agua caliente sanitaria. Esa distinción y sus consecuencias están desarrolladas en la guía de aerotermia y bomba de calor.

Qué hace cada uno

Aire acondicionado Aerotermia
Frío en verano Sí, potente e inmediato Sí, según el emisor
Calefacción en invierno Sí, por aire Sí, por agua
Agua caliente sanitaria No Sí
Sustituye a la caldera No Sí
Inversión típica 3.000 – 4.500 € 9.000 – 16.000 €
Acceso a subvenciones Limitado Sí

El aire acondicionado gana en las dos primeras filas cuando lo que se busca es frío rápido en una habitación concreta. La aerotermia gana en el conjunto, porque cubre las tres necesidades térmicas de la vivienda con un solo equipo y una sola factura energética.

Cuánto frío da realmente la aerotermia

Aquí es donde se rompen las expectativas, así que conviene ser claro. La bomba de calor puede enfriar el agua sin problema, pero el frío que llega a la vivienda depende de por dónde se reparta.

Con fancoils hay refrigeración de verdad. El agua fría pasa por una batería con ventilador que impulsa aire frío a la estancia y, sobre todo, condensa la humedad y la evacua por un desagüe. La sensación es equivalente a la de un split, con menos ruido y sin chorro de aire directo. El detalle de tipos y precios está en la guía de aerotermia con fancoils.

Con suelo radiante hay refresco, no refrigeración. Haciendo circular agua a 18–20 °C se bajan unos 3 o 4 grados la temperatura ambiente, sin deshumidificar y sin sensación de aire acondicionado. Necesita una sonda de humedad que corte el circuito antes de que condense en el pavimento. En agosto, en Sevilla o en Murcia, se queda corto.

Con radiadores no hay frío. Un radiador con agua fría no aporta prácticamente nada y además condensa por fuera, así que en verano el sistema simplemente se apaga. Es el escenario más habitual en reformas de piso, y se explica en aerotermia con radiadores.

Cuánto consume cada uno en verano

En refrigeración, un split moderno tiene un SEER de entre 6 y 8, y un sistema de aerotermia con fancoils se mueve en un SEER de 4,5 a 6. El aire acondicionado es algo más eficiente enfriando, porque no arrastra las pérdidas del circuito de agua ni del intercambiador.

En la práctica la diferencia se nota poco en la factura, porque el gasto grande del año es la calefacción y no el frío. Un piso medio en zona B gasta entre 60 y 120 € al año en refrigeración, mientras que la calefacción y el agua caliente se van a varios cientos. Ese reparto está desglosado en la guía de consumo de la aerotermia.

Cuándo elegir cada uno

Aire acondicionado a secas tiene sentido si tu calefacción actual funciona y no piensas tocarla, si vives de alquiler, si solo quieres resolver el verano en dos habitaciones o si el presupuesto no da para más. También si la vivienda es una segunda residencia de uso esporádico.

Aerotermia compensa cuando vas a sustituir una caldera de gas o de gasoil, cuando estás en obra nueva o en reforma integral, o cuando el termo eléctrico se lleva una parte visible de la factura. Ahí el sistema paga la diferencia de inversión en unos años, con la ayuda de las subvenciones disponibles.

Los dos a la vez es una solución razonable y poco publicitada. Aerotermia con los radiadores existentes para invierno y agua caliente, más un par de splits para el verano. Evita el gasto de cambiar todos los emisores por fancoils y resuelve el frío mejor que un suelo radiante refrescante. Si prefieres repartir el aire sin aparatos a la vista, lo comparamos en aerotermia por conductos.

Preguntas frecuentes

¿La aerotermia da frío en verano?

Sí, si el equipo es reversible y los emisores lo permiten. La bomba de calor invierte el ciclo y enfría el agua en lugar de calentarla. Con fancoils refrigera de verdad, con deshumidificación incluida. Con suelo radiante solo refresca unos grados, y con radiadores no hace frío en absoluto.

¿Qué diferencia hay entre aerotermia y aire acondicionado?

El aire acondicionado climatiza el aire de una estancia y nada más. La aerotermia calienta o enfría agua que después alimenta suelo radiante, radiadores o fancoils, y además produce el agua caliente sanitaria de toda la vivienda. Las dos son bombas de calor; cambia lo que hacen con la energía.

¿Es más barato poner aire acondicionado que aerotermia?

En inversión inicial sí, y por bastante: una instalación de tres splits ronda los 3.000–4.500 € frente a los 9.000–16.000 € de una aerotermia completa. La diferencia es que el aire acondicionado no sustituye ni la caldera ni el termo, así que seguirás pagando gas o gasoil todo el invierno.

¿Puedo tener aerotermia y aire acondicionado a la vez?

Sí, y es una combinación bastante común en reformas. La aerotermia se encarga de calefacción y agua caliente con los radiadores existentes, y uno o dos splits resuelven el frío del salón y el dormitorio principal en verano. Sale más barato que cambiar todos los emisores por fancoils.

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