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Aerotermia Guía
10 min de lectura

Aerotermia en un piso: se puede, pero con condiciones

Cómo funciona la aerotermia en un piso, dónde poner la unidad exterior, qué dice la comunidad de vecinos y cuánto cuesta instalarla en un piso ya construido.

Unidad exterior de aerotermia en la terraza de un edificio de pisos

La aerotermia se asocia con el chalet, la parcela y el suelo radiante. Pero en un piso también funciona, y de hecho es donde más está creciendo, empujada por las sustituciones de calderas de gas. Lo que cambia respecto a una unifamiliar no es la tecnología: son las restricciones de espacio y de convivencia.

El primer problema: dónde va la unidad exterior

Todo lo demás se resuelve. Esto no siempre.

La unidad exterior de un equipo doméstico ocupa aproximadamente 1 m de ancho por 0,8 m de alto y 0,4 m de fondo, y necesita aire circulando libremente por delante y por detrás. Las ubicaciones que funcionan, por orden de preferencia:

  1. Terraza o patio de uso privativo. La situación ideal. Solo hay que cuidar la distancia a las ventanas de los vecinos y los antivibratorios.
  2. Tendedero o galería. Válido si tiene rejilla o celosía con superficie libre suficiente. Un tendedero cerrado con ventana no sirve: la máquina recircula su propio aire frío y pierde rendimiento.
  3. Cubierta del edificio. Requiere acuerdo de comunidad y encarece la instalación por la longitud de tuberías, pero acústicamente es la mejor opción.
  4. Fachada, sobre soportes. Es la que más conflictos genera. Muchos ayuntamientos y comunidades la prohíben en fachadas a vía pública.
  5. Patio de luces. Técnicamente posible, acústicamente delicado. El patio actúa como caja de resonancia y el ruido llega amplificado a todas las viviendas.

Si ninguna de estas opciones existe, quedan los equipos compactos sin unidad exterior, que veremos más abajo.

El ruido y los vecinos

Es el punto que más discusiones provoca en las juntas. Una unidad exterior moderna emite entre 45 y 55 dB(A) a un metro, un nivel parecido al de un frigorífico grande. El problema no suele ser el nivel en sí, sino dos cosas:

  • La vibración transmitida por la estructura. Se resuelve con soportes antivibratorios y una bancada desolidarizada. Cuesta poco y evita casi todas las quejas.
  • El funcionamiento nocturno, sobre todo cuando el equipo hace un ciclo de desescarche a las cuatro de la mañana. Casi todos los equipos tienen un modo silencioso nocturno que limita la velocidad del ventilador y del compresor. Conviene activarlo desde el primer día.

Las ordenanzas municipales suelen fijar límites de 30 dB(A) en el interior de la vivienda del vecino durante la noche. Un instalador serio comprueba esto antes de decidir la ubicación, no después de la primera reclamación.

Espacio interior: la unidad hidráulica y el depósito

Dentro del piso hacen falta dos cosas. La unidad hidráulica, que es una caja del tamaño aproximado de una caldera mural, y el depósito de agua caliente, que es lo que de verdad ocupa.

Un acumulador de 180–200 litros, suficiente para tres o cuatro personas, mide en torno a 1,7 m de alto por 0,6 m de diámetro. Necesita un armario, un office, un tendedero o un hueco bajo escalera. Es el motivo por el que en pisos pequeños se recurre a soluciones alternativas:

  • Torre integrada: unidad hidráulica y depósito en un solo mueble de 60 × 60 cm de planta. Ocupa lo mismo que un lavavajillas alto.
  • Depósito de 120–150 litros con un programa de recalentamiento rápido, si el consumo de agua caliente es moderado.
  • Producción instantánea con intercambiador de placas, que elimina el depósito pero exige más potencia y no todos los equipos la ofrecen.

Cómo funciona la aerotermia en un piso frente a una casa

Hay tres diferencias que juegan a favor del piso y conviene conocer:

La demanda es menor. Un piso tiene menos superficie expuesta al exterior: comparte suelo, techo y a menudo dos paredes con otras viviendas. Un piso de 90 m² en planta intermedia puede necesitar la mitad de potencia que una casa aislada de la misma superficie. Eso significa un equipo más pequeño, más barato y más silencioso.

Las temperaturas de trabajo son más suaves. Menor demanda es menor temperatura de impulsión necesaria, y eso mejora el rendimiento. No es raro que un piso con radiadores funcione bien a 45 °C.

No hay ACS que recorra medio edificio. Las distancias son cortas, así que se pierde menos calor por las tuberías.

Puedes estimar la potencia concreta de tu vivienda con la calculadora de potencia, que ya tiene en cuenta si se trata de un piso en planta intermedia.

Aerotermia sin unidad exterior: cuándo tiene sentido

Cuando no hay ninguna ubicación posible, existen equipos monobloc interiores que se instalan dentro de la vivienda y toman el aire exterior a través de dos conductos que salen a fachada, normalmente con rejillas de unos 40 × 40 cm separadas entre sí.

Sobre el papel resuelven el problema. En la práctica tienen limitaciones que conviene conocer antes de firmar:

  • Su potencia rara vez pasa de 6–8 kW, así que sirven para pisos pequeños o medianos.
  • El rendimiento es algo inferior al de un equipo con unidad exterior, porque los conductos introducen pérdidas de carga.
  • El compresor está dentro de casa, así que el ruido lo escuchas tú, no el vecino. Requieren un cuarto técnico o un armario bien aislado acústicamente.
  • Hacen falta dos huecos grandes en un muro de fachada, lo que en edificios protegidos puede ser inviable.

Es una solución de último recurso, pero es una solución real.

Y si el edificio tiene calefacción central

Aquí el caso cambia. Si tu piso está en un edificio con caldera central de gas o gasoil, tienes dos caminos:

  • Individualizar tu vivienda, lo que implica desconectarse del sistema común. Legalmente es posible, pero suele obligar a seguir pagando una parte de los gastos generales y requiere que tu circuito interior sea independiente, algo que en edificios de distribución vertical por columnas no siempre ocurre.
  • Cambiar la central del edificio a aerotermia, que es una operación mucho más grande pero con mejores números por vivienda. Cada vez se ve más, apoyada en las ayudas de rehabilitación energética que puedes consultar en la guía de subvenciones.

Cuánto cuesta en la práctica

En un piso de 70–100 m² con radiadores existentes y buena ubicación para la unidad exterior, la instalación completa se mueve entre 6.500 y 11.000 €. Es la horquilla más baja de todo el mercado residencial, porque la potencia es menor y no hay obra de emisores.

Sube si hay que ir a cubierta, si el cuadro eléctrico necesita ampliación o si se opta por un equipo compacto sin unidad exterior. Tienes el desglose por partidas en la guía de precio de la aerotermia.

Antes de decidir, comprueba estas cinco cosas

  1. Que exista una ubicación válida para la unidad exterior, por escrito en el presupuesto.
  2. Qué dicen los estatutos de tu comunidad sobre instalaciones en elementos comunes.
  3. Dónde va a ir el depósito de agua caliente y si cabe de verdad.
  4. Si el cuadro eléctrico y la potencia contratada aguantan el equipo.
  5. Si tus radiadores dan la potencia necesaria a 45–50 °C.

Resueltas esas cinco, la aerotermia en un piso es una instalación sencilla y de las que mejor amortizan, precisamente porque la inversión de partida es baja.

Preguntas frecuentes

¿Se puede poner aerotermia en un piso ya construido?

Sí, siempre que exista un sitio válido para la unidad exterior (terraza, patio propio, tendedero o fachada con permiso) y espacio interior para la unidad hidráulica y el depósito de agua caliente. La reforma es más sencilla de lo que parece si se aprovechan los radiadores existentes.

¿Hace falta permiso de la comunidad de vecinos?

Si la unidad exterior va en un elemento común, como la fachada, la cubierta o un patio de luces, sí hace falta acuerdo de la comunidad. Si va en una terraza o patio de uso privativo, en general basta con respetar la normativa de ruidos y el aspecto exterior que fijen los estatutos.

¿Existe aerotermia sin unidad exterior?

Existen equipos compactos que toman el aire a través de dos rejillas en fachada, sin unidad exterior a la vista. Son una solución válida cuando no hay otra opción, pero tienen menos potencia, más consumo y requieren dos huecos de buen tamaño en un muro exterior.

¿Cuánto cuesta la aerotermia en un piso?

Entre 6.500 y 11.000 € en un piso de 70 a 100 m² aprovechando los radiadores. Si el piso tiene calefacción central o hay que resolver una ubicación complicada para la unidad exterior, el coste sube.

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